Patologías: Lagrimeo en el niño

Causas del lagrimeo en el niño

La causa más frecuente es la obstrucción congénita de la vía lagrimal.

Un 8% de los niños nace con una obstrucción congénita del conducto de drenaje lagrimal en uno o en ambos ojos. La altura de la obstrucción es al final del conducto lacrimonasal y está producida por una membrana.

 

Síntomas

Los síntomas más frecuentes son el lagrimeo excesivo, secreción mucosa, irritación ocular e inflamación de la porción interna de los párpados.

 

Tratamiento

Inicialmente se indica el masaje en el área del saco lagrimal, para intentar forzar el paso de la lágrima a través del conducto nasolacrimal y que de esta forma sea empujada la membrana que causa la obstrucción. Esta medida es muy eficaz en gran número de casos consiguiéndose la desaparición de la epifora.

Se el masaje no funciona y a partir del año de edad, el siguiente paso es el sondaje de la vía. Se conduce la sonda a través de todo la vía lagrimal, hasta llegar a la membrana que la obstruye y atravesándola. Este procedimiento es muy rápido y se realiza bajo anestesia general y en régimen ambulatorio. En la mayoría de los pacientes esta intervención supone la resolución de la epifora.

En los casos en los que fracasa el sondaje es preciso colocar un tubo en el conducto lagrimal (intubación) que se deja durante varios meses. Esta intervención se realiza bajo anestesia general y la retirada del tubo con sedación únicamente.

Si también fracasa la intubación se recurre a la dacriocistorrinostomía ( como en el adulto). Consiste en crear una nueva vía de drenaje de la lágrima, obviando la natural. Se espera hasta los 3-5 años para realizarla. Precisa realizarse con anestesia general.